Ideas coming out my head

viernes, 22 de noviembre de 2013

Y así ella nos acompañara siempre!

La Transmigración del Alma, el Eterno Retorno...El Ouroboros.

Según una leyenda órfica, el último suspiro de un moribundo es el soplo de aliento de un niño al nacer, sin embargo, en esta historia fue el úlimo aliento de un nonato (todavía dentro del vientre) el que le dió la vida a su madre, y así el círculo místico de la vida siguió su curso. El sutil velo de la oscuridad se llevó a la pequeña, pero nos dejó a la madre para que continuara con su misión de seguir dando vida y sobre todo, seguir adelante y recobrar la fortaleza para aferrarse a la luz que está al otro lado del velo. El misterio de la vida y la muerte, tan inescrutable, que cuando nos enfrentamos a el, solo podemos aceptar que puede ser todo o nada. Como creían los órficos y pitagóricos en la transmigración de las almas, una pequeña entregó su alma a su madre para que pudiera vivir, no reencarno, solo transmigro para infundir esa luz que no fue para ella. Como el Ouroboros que se muerde su cola en la eternidad, la vida se compone de ciclos eternos, de luchas eternas, el círculo comienza una y otra vez. Todo renace, aunque el dolor no desaparezca, todo sigue su curso trascendental y así se transforma haciendo esa alquimia de vida-muerte, porque nada muere, todo vuelve en el devenir de la vida, todo cambia. En el arte del alquimista la materia se convierte en UNO: " Alma y espíritu han penetrado el cuerpo de parte a parte, el Padre y el Hijo son UNO, la caducidad y la muerte ya no tienen poder". Y así la madre y la niña ya eran UNO con el universo. A mi hermana....