Ideas coming out my head

viernes, 8 de marzo de 2013

VENEZUELA, EL DESPUÉS...

Cuando mi madre me dijo: "Se murió" lo primero que hice fue llorar, como he leído por ahí, no lloré la muerte de un hombre, (no me alegra la muerte de ningún ser humano) que si bien ha dejado una estela y su figura formará parte de ese imaginario del "idealismo romántico" y esto lo digo por aquellos que nunca han vivido en Venezuela y creen que ese hombre fue un "liberador" (por no decir LIBERTADOR, porque ese solo fue uno)que ha humillado, ha excluido e insultado a aquél que no estaba con él, además de manejar las leyes a su conveniencia y antojo,destruyó el aparato productivo de un país y nos dejó sin seguridad jurídica para inversiones para acabar con uno de los indices de inflación más elevados del continente y en donde la gente se pelea por comprar alimentos básicos, el sistema eléctrico es "presuntamente saboteado" para tapar el hecho de que han desmantelado todos los servicios básicos(el agua se corta sin aviso), la educación y la historia son manipuladas, compró lealtades a cambio de dólares y petróleo, propulsó parches de esperanza con misiones imposibles, sembró odios y dividió; un "Divide y Vencerás" entre líneas, a un país en donde la gente muere solo por ser de un partido u otro, donde la libertad de expresión fue amordazada por una ley que se conoció ese mismo nombre "MORDAZA", donde el miedo de vivir e incluso de volver a tu país es patente (y esto lo escribo porque lo he vivido en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía) y el exilio voluntario ha sido una elección. Solo le decía a mi madre que tuvieran cuidado y que no estuvieran en la calle "por si acaso". Lloré por mi país, por lo que nos espera, por la incertidumbre, por los equívocos, por ver y escuchar a un hombre infundado en un uniforme militar con un lenguaje desmedido hablar de un sinsentido, lloré por el "circo" que han montado y que absolutamente respeto el fervor del pueblo que lo siguió hasta su muerte pero es un "circo", "humo" al fin y al cabo, y lloré por el irrespeto flagrante a la Constitución. También recordé a todos los que han muerto y todavía sus muertes injustas no han sido castigadas por el paternalismo de un gobierno tan desalmado como los que secuestran, extorsionan y matan y se sienten amparados por el discurso violento propugnado por la cúpula y el "manto rojo". Mientras me calmaba, estaba como en un trance, no me creía nada, solo podía pensar en los que están allá y son todo para mi, MI FAMILIA. La oscuridad y el silencio institucionalizado habían caracterizado el velo de muerte hasta ese día, solo pensaba en el después, ¿será peor?, el poder corrompe y la corrupción del poder es la que más ambición tiene, no lo van dejar tan fácil, el futuro se presenta complicado ya que el pasado no dejará que el presente siga adelante, el cuerpo embalsamado de aquél que no descansará en paz será un recordatorio permanente de lo que hemos sido, de lo que pudimos ser y de lo que por ahora no seremos. Es una reflexión intima, corta...no se me ocurre nada más... Y así desde mi escritorio, todavía en pleno invierno, trato de mantener la calma y AMAR A VENEZUELA.