Ideas coming out my head

miércoles, 11 de diciembre de 2013

David Fonseca sings "Do They Know It's Christmas?"

Feliz Navidad para todos!! La verdad por dura que sea siempre sale a flote, en estas Navidades te invito a que seas fiel ti mismo, abraza mucho a tu familia, quiere a tus amigos, se feliz, reparte amor pero también deja a aquellos que no valen la pena en el camino porque el tiempo los pondrá en su sitio! FELIZ NAVIDAD!!! MERRY CHRISTMAS!!

viernes, 22 de noviembre de 2013

Y así ella nos acompañara siempre!

La Transmigración del Alma, el Eterno Retorno...El Ouroboros.

Según una leyenda órfica, el último suspiro de un moribundo es el soplo de aliento de un niño al nacer, sin embargo, en esta historia fue el úlimo aliento de un nonato (todavía dentro del vientre) el que le dió la vida a su madre, y así el círculo místico de la vida siguió su curso. El sutil velo de la oscuridad se llevó a la pequeña, pero nos dejó a la madre para que continuara con su misión de seguir dando vida y sobre todo, seguir adelante y recobrar la fortaleza para aferrarse a la luz que está al otro lado del velo. El misterio de la vida y la muerte, tan inescrutable, que cuando nos enfrentamos a el, solo podemos aceptar que puede ser todo o nada. Como creían los órficos y pitagóricos en la transmigración de las almas, una pequeña entregó su alma a su madre para que pudiera vivir, no reencarno, solo transmigro para infundir esa luz que no fue para ella. Como el Ouroboros que se muerde su cola en la eternidad, la vida se compone de ciclos eternos, de luchas eternas, el círculo comienza una y otra vez. Todo renace, aunque el dolor no desaparezca, todo sigue su curso trascendental y así se transforma haciendo esa alquimia de vida-muerte, porque nada muere, todo vuelve en el devenir de la vida, todo cambia. En el arte del alquimista la materia se convierte en UNO: " Alma y espíritu han penetrado el cuerpo de parte a parte, el Padre y el Hijo son UNO, la caducidad y la muerte ya no tienen poder". Y así la madre y la niña ya eran UNO con el universo. A mi hermana....

lunes, 29 de abril de 2013

CAJA DE COSTURA.

Las experiencias las podemos guardar en esa caja que ocupa algún lugar en nuestra vida. A veces abrimos la caja para buscar aquella experiencia precisa que necesitamos o aquella que con la sabiduría de lo que ya hemos vivido sacamos para darle un uso o un fin que muchas veces es superior a nosotros mismos. Como los sastres o las costureras vamos haciendo un traje a medida. Mi caja estaría llena de experiencias que han servido para recomponerme. Como un vestido que necesita una restauración como una alegoría de mi misma estaba raído, desgastado, maltrecho y descolorido. En esa caja de costuras fui metiendo hilo, aguja, tijeras, alfileres, el centímetro, retazos de tela y el dedil. Las herramientas que ayudan a la experiencia a hilvanar mis recuerdos para así poder restaurar el vestido que me cubría. Abrí la caja de costuras y saque el hilo y la aguja, procuré no pincharme así que me ayude con el dedil para cubrir la fragilidad de mi dedo, a pesar de que el ojo de la aguja era casi imperceptible logré ensartar el hilo conductor a la restauración, escogí un color fuerte, alegre, debía ser así, era un vestido claro pero que siempre se llenaba de hilos de colores alegres que poco a poco se fueron perdiendo pero que ahora iba a recuperar su esplendor. Las puntadas debían hacerse con pulso seguro para que se vieran bien, armoniosas y prietas para no dejar escapar nada y sobre todo para que no se deshicieran con el tiempo. El vestido ya comenzaba a tener forma, su estructura estaba siendo reforzada por puntadas de seguridad y confianza aunque confieso que al principio de la labor por miedo a lo desconocido y por las ganas de renovarlo pensé que podía cambiar de estilo, un poco más juvenil o un poco más contemporáneo, pero luego me di cuenta que el vestido era único así como estaba aunque en su maltrecho estado era un clásico, era de esos que salen una vez y que no los confeccionan en serie, así que decidí dejarlo así. Le tocó el turno a las tijeras, procuré cortar despacio todos aquellos flecos sueltos y el hilo que sobraba, eso era muy importante, cortar lo que sobraba, cortar con el pasado. Al revisarlo me percaté que tenía un agujero en el bolsillo por donde se salían las esperanzas y las ganas de seguir adelante. Había que medir cuán grande era para cerrarlo, en la caja estaba el centímetro para medir el agujero y ese trozo de tela inesperado con el que no contaba, el pasado que volvía para sorprenderme gratamente y así saque el trozo de tela que había en el fondo, era justo lo que necesitaba lleno de texturas, de luz, de intensidad. Sabía que solo era un parche pero lo necesitaba. Los parches se pueden llenar de sentimientos aunque nunca lleguen a materializarse, solo sirven para cubrir o para curar, en este caso para reparar y recuperar la pieza en cuestión. Y así pasaban los días y el vestido iba recuperando la belleza que había perdido. Ya una vez transformado, había logrado encontrarme a mí misma. El vestido encajaba a la perfección, los colores del hilo eran brillantes. En mi cajón de costura quedaron los hilos, las agujas, la tijera, el centímetro, el dedal, que sin duda utilizaré de nuevo...algún día lejano espero, la restauración ha sido profunda, el taller estaba en Manchester...en Liverpool...en Newcastle.

viernes, 8 de marzo de 2013

VENEZUELA, EL DESPUÉS...

Cuando mi madre me dijo: "Se murió" lo primero que hice fue llorar, como he leído por ahí, no lloré la muerte de un hombre, (no me alegra la muerte de ningún ser humano) que si bien ha dejado una estela y su figura formará parte de ese imaginario del "idealismo romántico" y esto lo digo por aquellos que nunca han vivido en Venezuela y creen que ese hombre fue un "liberador" (por no decir LIBERTADOR, porque ese solo fue uno)que ha humillado, ha excluido e insultado a aquél que no estaba con él, además de manejar las leyes a su conveniencia y antojo,destruyó el aparato productivo de un país y nos dejó sin seguridad jurídica para inversiones para acabar con uno de los indices de inflación más elevados del continente y en donde la gente se pelea por comprar alimentos básicos, el sistema eléctrico es "presuntamente saboteado" para tapar el hecho de que han desmantelado todos los servicios básicos(el agua se corta sin aviso), la educación y la historia son manipuladas, compró lealtades a cambio de dólares y petróleo, propulsó parches de esperanza con misiones imposibles, sembró odios y dividió; un "Divide y Vencerás" entre líneas, a un país en donde la gente muere solo por ser de un partido u otro, donde la libertad de expresión fue amordazada por una ley que se conoció ese mismo nombre "MORDAZA", donde el miedo de vivir e incluso de volver a tu país es patente (y esto lo escribo porque lo he vivido en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía) y el exilio voluntario ha sido una elección. Solo le decía a mi madre que tuvieran cuidado y que no estuvieran en la calle "por si acaso". Lloré por mi país, por lo que nos espera, por la incertidumbre, por los equívocos, por ver y escuchar a un hombre infundado en un uniforme militar con un lenguaje desmedido hablar de un sinsentido, lloré por el "circo" que han montado y que absolutamente respeto el fervor del pueblo que lo siguió hasta su muerte pero es un "circo", "humo" al fin y al cabo, y lloré por el irrespeto flagrante a la Constitución. También recordé a todos los que han muerto y todavía sus muertes injustas no han sido castigadas por el paternalismo de un gobierno tan desalmado como los que secuestran, extorsionan y matan y se sienten amparados por el discurso violento propugnado por la cúpula y el "manto rojo". Mientras me calmaba, estaba como en un trance, no me creía nada, solo podía pensar en los que están allá y son todo para mi, MI FAMILIA. La oscuridad y el silencio institucionalizado habían caracterizado el velo de muerte hasta ese día, solo pensaba en el después, ¿será peor?, el poder corrompe y la corrupción del poder es la que más ambición tiene, no lo van dejar tan fácil, el futuro se presenta complicado ya que el pasado no dejará que el presente siga adelante, el cuerpo embalsamado de aquél que no descansará en paz será un recordatorio permanente de lo que hemos sido, de lo que pudimos ser y de lo que por ahora no seremos. Es una reflexión intima, corta...no se me ocurre nada más... Y así desde mi escritorio, todavía en pleno invierno, trato de mantener la calma y AMAR A VENEZUELA.